
“Una mañana, a uno de nosotros se le acabó el negro, y ese fue el nacimiento del Impresionismo”
Renoir.
Existe un motorcillo que algunas personas llevan muy, muy adentro que se conecta con unas alas en el cerebro, es ese momento, en ese mismo instante en el que se origina esa consecución de hechos, aparecen tensiones, conflictos y presión, y no puede ser tratado por un especialista, porque ellos no entienden de magia, sólo de ideas, esquemas y estructuras, no saben que se necesita derramar lo que llevas dentro, el mundo interior que se tensa porque no puede estar encorsetado dentro de un cuerpo, y cuando te lo permites, cuando lo dejas salir con toda naturalidad, es justamente cuando el negro desaparece, y se crea una vida Impresionista.
Patrizia Gea.
Au revoir!









