jueves 13 de octubre de 2011
No puedo dejar de escuchar esta canción cuando voy al trabajo, me recuerda a tu frase: siempre se debe conservar la imaginación porque la vida en sí, es pura ficción.
Decidí hace tiempo no contarle a nadie que tenía un blog, para que todo aquel que llegase fuese por “una casualidad” y de todo aquel que escribiese, nunca lo supiese.
También he aceptado ser una persona de minimundos, por ello no aguanté ser del Facebook, y se me dan tan mal las redes sociales, y lo intenté durante un par de meses, con lo apasionante que es la intimidad espontánea y el valor que conlleva el azar.
A partir de ahora, cualquier casualidad será valorada y se le prestará lo que por sí misma se merece, atención y alerta.
(Hago asociaciones mentales, por eso mis textos parece que nunca tienen sentido, pero es que no tengo tiempo de escribir con coherencia en este momento, estoy abrumada por mis emociones y experimentos humanos)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentarios:
**
Me divirtió que el otro día me preguntaran si sabía lo que era un blog y no decirle que tenía uno.
Publicar un comentario en la entrada