sábado 22 de octubre de 2011



Las personas que se convierten en CACTUS:

Existe una frase en español; “tener una espinita clavada” cuyo significado consiste en haber querido hacer algo y no haberlo hecho y por ello, sentir, que se tiene una espinita clavada que causa incomodidad y te recuerda, el porqué no lo hiciste cuando te hubiese gustado hacerlo (puede que por motivos, muy probablemente, y principalmente si surge el arrepentimiento, que en este momento serían definidos como no válidos).

Las personas a lo largo de su vida acumulan una serie de espinitas, clavadas en su memoria, que pinchan más o menos según su tamaño, que es inmersamente proporcional a la negación de lo que desearon.

Existen personas que las coleccionan, tienen tantas espinitas clavadas, que terminan por ser muy peligrosas porque se convierten en cactus y a todo aquel que se acerque, le pinchan. Por ello esas personas deberían vivir en desiertos.

Hay gente que prefiere llamar a las espinitas; frustraciones, pero a mí, me gusta llamarlas así.

(Una de mis teorías muy poco explicada y una cosa muy importante: las personas que son cactus no pueden bailar el Mambo, porque se pinchan al moverse.)

¡¡ No puedo dejar de bailarla!! Dedicado a Mari Ángeles, que es con la amiga que más bailo.

5 comentarios:

Fran dijo...

Sobre el deseo por algo y dejar pasar la oportunidad que se tuvo y que nunca volverá: Muerte en Venecia.
¿La has visto?

Anónimo dijo...

Y quien dice que las oportunidades nunca vuelven???

A veces hay que ir a buscarlas y arrancarse la espinita! Aunque no resulte facil.

Soy de las que cree que NUNCA es demasiado tarde! Sobretodo si cuentas con el apoyo de otra(s) persona(s).

XxX

Anónimo dijo...

Recuerdo perfectamente el momento en el que tomaste la foto de La Casa Azul...

Que nostalgia...

Patrizia Gea dijo...

**

Qué tal Fran? No, no la he visto, pero la veré y te comentaré.
:)

Por supuesto que las oportunidades vuelven, el retorno de lo que pudo ser,que en esta ocasión; es.

Las espinitas se arrancan, incluso, algunas, se caen, pero hay personas que prefieren vivir pegadas a ellas, hay cactus por vocación.

El apoyo de otras personas es imprescindible para llegar, seguir e incluso ser.

Besicos!!

Patrizia Gea dijo...

**

Ya ves, recuerdo perfectamente ese día, fuimos en el coche desde Kentucky y quedamos con todos los españoles, tú conducías y te hice que condujeras más despacio para echar la foto a esa casa que me encantó.

Por muchas fotos que eché cuando vivimo en EE.UU, iba como loca con la cámara a todas partes, creo que me faltaron millones por hacer, todo lo que no pudiese conservar en mi memoria, lo hubiese guardado en mi cámara: las cámaras de fotos son como latas de conservas de momentos.

Que nostalgia y que buenísimos recuerdos...

Y de nuevo la nostalgia de volver a vivir en otro país... ¿Es condición de algunas almas?

En este caso formaría parte de nuestra genética...

Besicos!